Lima, 20 de Noviembre del 2009
A diferencia de la izquierda brasileña y chilena, la izquierda peruana sigue proponiendo una economía de tipo estatista, similar al esquema Chavista y Velasquista (control del Estado de los medios de producción y alto nivel de intervención en los precios y principales variables macroeconómicas). Mientras que la izquierda peruana siga con esta propuesta económica retrograda, no va a poder lograr la masa crítica necesaria para ganar las elecciones.
En el Perú actual, el segmento con mayor fuerza es el centro, los Peruanos sienten que la derecha no los representa y no piensan que la izquierda los llevaría al retroceso. Ya vivimos la experiencia Velasquista y los resultados fueron desastrosos.
Aquí la propuesta ganadora es de centro izquierda, mezclando elementos de derecha y de izquierda: 1) economía capitalista, que atraiga inversiones, genere empleo y riqueza, 2) incremento de la tributación y 3) redistribución social con cuatro líneas maestras: nutrición, salud, educación e infraestructura básica.
Yo llamo a esta fórmula el capitalismo ético.
Si la izquierda pudiera deshacerse de la pesada e inútil carga de su propuesta estatista y abrazara la capacidad de generación de riqueza del capitalismo, asociándola a su credibilidad y genuino interés por redistribuir esta riqueza entre los más pobres, entonces tendría una oportunidad en las próximas elecciones.
De alguna manera el éxito de Keiko Fujimori es porque mezcla ambos elementos, un capitalismo eficiente y un programa agresivo de obras. Castañeda avanza en la misma dirección.
En esta etapa de desarrollo del país, sobre todo si queremos sobrepasar a Chile, la discusión que debemos tener no es acerca de opciones económicas antagónicas, sino mas bien sobre como reformar al Estado para que sea realmente eficiente y cuente con recursos, contratando a los mejores profesionales y exigiendo metas claras como requisito para que mantengan sus puestos.
Y ahí radica la segunda debilidad de la izquierda Peruana: su poca credibilidad para lograr armar un equipo eficiente al comando del Estado. Conociendo a varios de los integrantes de la bancada Humalista, que podríamos esperar de los funcionarios que asignarían al mando del Estado si asumieran el Gobierno?
Si la izquierda fuera capaz de articular un programa de capitalismo ético, contar con un equipo técnico reconocido y asociarse a un verdadero líder, quizás podrían revertir más de veinticinco años de fracasos electorales.
viernes, 20 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)